Esta excursión de medio día incluye un viaje panorámico en coche, una antigua ciudad amurallada bajo las cumbres del Atlas y una medina hecha para pasear.Con un poco de suerte, podrá ver a las famosas cabras trepadoras posadas despreocupadamente en las ramas y, justo antes de llegar a la ciudad, podrá tomar unas fotos de sus murallas del siglo XV que se elevan sobre el paisaje.
Una vez dentro de las murallas, la ciudad se ralentiza: se toma un vaso de té a la menta y se adentra en la medina, que se puede explorar a su ritmo. Las laberínticas callejuelas están repletas de pequeños talleres y coloridos puestos que venden todo tipo de artículos, desde miel con sabor a tomillo, panes calientes y aceite de argán recién prensado, hasta cestas tejidas a mano, alfombras tradicionales y baratijas de madera tallada.
Después de ver hasta dónde llega su habilidad para el regateo, concluirá su visita regresando a Agadir para echar un último vistazo al Valle del Souss, una excursión sencilla y pintoresca de medio día que le permitirá saborear el estilo de vida marroquí.