Enclavado entre las antiguas ruinas que dejaron las épocas griega, romana y bizantina, el puerto de la ciudad de Kos tiene frente a él un impresionante castillo medieval. La capital de la isla es elegante y tiene mucho encanto, y cobra vida al caer la noche. Te recogerán en tu hotel y te llevarán a la ciudad de Kos, donde tendrás toda la tarde para explorar a tu ritmo su animado casco antiguo y la zona del puerto.
Rodeado de cafeterías y hermosos barcos, podrás contemplar la puesta de sol en un bar junto al puerto y luego disfrutar de la cena en uno de los locales de la ciudad: hay de todo, desde tabernas tradicionales hasta restaurantes contemporáneos entre los que elegir.
O, ¿por qué no dar un paseo por las calles del casco antiguo, adornadas con bonitas farolillas y coloridas buganvillas? Tendrás tiempo de sobra para explorar por tu cuenta y curiosear en las boutiques y tiendas de regalos que permanecen abiertas hasta tarde.